Después de leer sobre algunas de las actividades propuestas por el Ayuntamiento de Chiclana en torno al 25 de noviembre, Día Internacional contra las Violencias Machistas, nos surgen reflexiones sobre la mirada con la que se diseñan y proponen tales actividades, y sobre el desconocimiento hacia la Autodefensa Feminista.
El marco de trabajo de la Autodefensa Feminista (AF) implica remover conciencias y prácticas colectivas y sus objetivos principales son establecer estrategias que incidan en las causas estructurales de la desigualdad y la vulneración de los derechos de las mujeres en el ámbito público y privado.
Conocer los recursos teórico-prácticos para enfrentar la violencia sexista de forma individual y colectiva no puede ser entendido como un mero contacto con el que dotar de contenido actividades puntuales con técnicas físicas junto con algunos conocimientos básicos sobre recursos legales y técnicas psicológicas. La AF tiene que estar enmarcada dentro de toda la experiencia y reflexión que nos ha brindado la Teoría Feminista y que, además, se reconoce y recogen en los documentos legales de los que se dotan las administraciones públicas para realizar políticas públicas de prevención y actuación contra las violencias machistas para evitar caer en la revictimización. Además, se deben tener en cuenta otros factores como la seguridad física, emocional, administrativa o la económica.
La mayoría de las violencias que recibimos las mujeres no es física, pese a que lo que prevalece en el imaginario colectivo. La Autodefensa Feminista dota de herramientas físicas y psicológicas que te ayudan a vivir mejor en un mundo en el que las mujeres somos violentadas de también de forma psicológica, emocional, económica, ambiental y/o sexual.
Las mujeres no sólo tenemos que aprender a defendernos. Se hace necesario entender las dificultades que tenemos para posicionarnos como sujetos de derecho a tener Derecho y por extensión la legítima defensa. Se trata de volver a construirse una misma en un sistema que nos ha enseñado que somos objetos y no personas, intercambiables y no únicas, maleables sin capacidad de decisión y que somos y existimos por y para los otros con estrategias tan efectivas como la culpa o la vergüenza.
La Autodefensa Feminista es una reconexión con todo nuestro cuerpo y con la historia de todas las mujeres; las pasadas, las presentes y las futuras. Se trata de autoestima, de quererse a una misma para vivir mejor, de reconectar con el propio cuerpo y, sobre todo, de construir relaciones comunitarias entre mujeres y el disfrute.
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Bibliografía:
Manual de autodefensa feminista para mujeres – Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
ONU Mujeres: https://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/faqs/types-of-violence
