La película Sofia y el terco ha sido un acierto como recomendación al cine forum.
Una obra de bajo presupuesto, en la que el silencio es protagonista para sumergirte en un diálogo de emociones y complicidades. De la mano de la protagonista se muestra la realidad rural en un contexto montañoso donde las distancias se convierten en casi imposibles para cumplir el anhelo de conocer el mar.
Una obra que nos brinda una visión normalizada del consumo de marihuana, la prostitución, las diversidades en una cotidianidad simple, rutinaria.
También nos permitió hacer lectura de diferentes formas de ejercer la masculinidad desde la tradicional normativa, hasta la que se permite rupturas y hacerse sujeto que acompaña.
