«Sólo quería bailar» es la primera novela de Greta García, que además de escritora es actriz, bailarina, coreógrafa, payasa, directora teatral y circense. Trabaja mucho en teatro, performance y además hace diversas colaboraciones.
En esta novela narra en primera persona la vida de Pili, encarcelada por terrorismo.
En la primera ronda de valoración hicimos diferentes impresiones pero lo que quedó claro es que es un libro que molesta, ya sea por lo escatológico como por la velocidad de la narración y la dificultad en leernos en andaluz, pero no deja a nadie indiferente. Entre las impresiones nos quedamos con la de nuestra compañera Andrea: «la autora recoge la justa rabia de los márgenes, de los comunes, de los corrientes, los ignorados… es un llamado ante un sistema que destruye vidas». Es la autodefensa ante la violencia de la burocratización, la mentira de la meritocracia…
Durante el debate destacamos cómo la autora recoge la dureza de vivir en una prisión y el medio penitenciario y lo hace sin que casi te des cuenta; como se produce esa deshumanización -cuando hablaba de no tener espejos-, la soledad, las autolesiones, el suicidio, las clases sociales dentro de las propias personas presas… y sobre todo cómo esa vivencia es totalmente distinta para las mujeres.
Es un revulsivo porque nos ha costado reconocer que en nosotras ha existido un planteamiento entre la ética y los delitos al leer este libro.
Nuestra compañera Belén resumió el libro y creemos que es un final estupendo para finalizar este resumen; este libro es “una risa con sangre”.

