Compartimos el manifiesto de la Coordinadora de Colectivos feministas de Cádiz para este 8 de Marzo:
Manifiesto Feminista el 8M 2025
Este año no sobran los motivos para salir a la calle.
Los movimientos ultraderechistas han resurgido globalmente, impulsados por el autoritarismo y el rechazo a los derechos humanos y la democracia. Líderes como Trump, Bolsonaro y Milei promueven políticas que atacan las libertades fundamentales y buscan desmantelar los avances de los movimientos feministas, LGTBIQA+ y las clases populares. En EE. UU, Trump, ha atentado brutalmente en contra de las personas queer y transgénero ha dejado a muchas compañeras y compañeres a merced de la violencia estructural que han sufrido ataques como la prohibición en el servicio militar, la revocación de protecciones laborales, la prohibición de participar mujeres trans en competiciones deportivas y el retroceso en derechos reproductivos y de adopción.
El fascismo se erige como un muro de odio, violencia y represión que atenta directa y frontalmente contra los derechos humanos.
En este 8M, alzamos nuestras voces por nuestros derechos, las feministas revolucionarias y transfeministas, seguimos adelante con más fuerza que nunca.
En los últimos meses hemos evidenciado cómo es necesario una transformación radical del sistema. La violencia estructural está impregnada en todos los ámbitos de nuestras vidas incluidas en las instituciones que nos gobiernan.
En casos como el de la compañera Juana Rivas, condenada a ser criminalizada por defender la vida de sus hijos frente a su agresor. O el caso de Elisa Mouliáa durante su denuncia a Íñigo Errejón, donde durante todo el proceso judicial ha sido increpada, cuestionada y desacreditada por los medios.






El reciente asesinato de la compañera Lina de Benalmádenapone de manifiesto como la institución no nos protege. Lina se encontraba registrada en el sistema de protección de las víctimas de violencia de género. Denunció al ahora detenido. La última vez que se vieron en el juzgado fue el 24 de enero, si bien, matizan que se consideraba como «caso inactivo» privándola de medidas de protección. Este fallo a favor del agresor ha dejado a 4 menores sin su madre y a nosotras sin otra compañera.
La violencia institucional también se entrelaza estrechamente con el racismo. La mayor manifestación de este racismo institucional son los centros de internamiento a extranjeros como el que se va abrir este abril en el Campo de Gibraltar concretamente en Algeciras, una cárcel racista. Exigimos la regularización extraordinaria de todas las personas migrantes y la abolición de la ley de extranjería, el cierre de los CIEs y el fin de las deportaciones. Luchamos por el derecho a una migración por vías legales y segura´ y la libertad de movimiento.
Nosotras no somos víctimas, somos luchadoras luchamos por una vida mejor para todas las personas, en igualdad de derechos.
Otro paso crucial en esa revolución feminista ha sido el movimiento #MeToo en redes sociales donde miles de mujeres han roto el silencio para visibilizar las agresiones sexuales, un espacio donde las mujeres nos hemos empoderado, nos hemos arropado y nos hemos defendido frente a la violencia patriarcal y el ciberacoso . Gracias a la valentía de todas las que han levantado la voz, hemos comenzado a cuestionar la cultura de la violación, el machismo sistémico y la impunidad y el silencio que protege a los agresores.
En este 2025 son ya un total de 10 mujeres asesinadas por la violencia machista, y no podemos seguir tolerando esta masacre. Cada feminicidio es el fracaso de un estado que no protege ante situaciones de vulnerabilidad y que ademásmargina.Cada asesinato es una tragedia que no podemos normalizar y que solo es la punta del iceberg de las violencias machistas que sufren miles de mujeres.
Más que nunca, este 8M debemos seguir poniendo en el centro los CUIDADOS en el movimiento feminista. Las tareas de cuidados se han demostrado imprescindibles y esenciales para toda la sociedad. Todas, todes y todos necesitamos ser cuidados en algún momento de nuestras vidas. Pero hay que romper con el peso de los cuidados que recaen sobre los hombros de las mujeres especialmente dentro de las familias y que termina dificultando la plenitud de nuestras vidas. Y provocan que en la actualidad muchas mujeres mayores que dedicaron su vida a los cuidados y no ejercieron una vida laboral remunerada ni tampoco cotizaron para disfrutar de una pensión digna, sean ahora una de las caras más evidente de la pobreza.
Los cuidados y el trabajo de hogar también son el empleo de miles de mujeres que han visto perjudicados sus derechos al no ser consideradas como trabajadoras; muchas de ellas además son mujeres migrantes que han padecido la tiranía de un sistema que se ceba además con las personas que están en una situación de indefensión.
El movimiento feminista debe ser la columna vertebral que se construye hacia la sociedad que queremos. Y no lo imaginamos sin colectivizar los cuidados.
Finalmente, no podemos olvidar que nuestras luchas son internacionales. Palestina sigue siendo una lucha que nos interpelan como feministas. La ocupación israelí, el apartheid, los crímenes de guerra y la represión sistemática contra el pueblo palestino son un reflejo del mismo sistema colonial, imperialista y patriarcal que nos oprime a nosotras. No podemos dejar de alzar la voz por Palestina, de llevarla en nuestros corazones y en nuestros discursos diarios. Su liberación es parte de nuestra lucha. ¡Por una Palestina libre!
Defendemos una sociedad igualitaria en la que la que la vida este en el centro, en la que se cuide a las personas. En la que el bien común sea prioritario, por eso defendemos los Servicios Públicos, nuestra, Educación Pública, nuestraSanidad Pública, nuestro Sistema Público de Pensiones, nuestro derecho a la vivienda y vivir en ciudades seguras en las que no tengamos mie de o por el hecho de ser mujer
Este 8M, nos levantamos contra el fascismo, contra el patriarcado, contra el capitalismo. Nos levantamos por todas las mujeres, por todas las compañeras y compañeres, por todas las que nos han dejado y por todas y todes que seguimos luchando.
