Desde la Asociación Feminista Kódigo Malva queremos manifestar nuestro rechazo las calumnias, comentarios misóginos y amenazas que están recibiendo las compañeras de la Asamblea Feminista las 3 Rosas y la Concejala de Fiestas, Juventud y Deportes de El Puerto de Santa María.

Lamentamos profundamente que las acciones llevadas a cabo por personas comprometidas con la consecución de una igualdad real entre mujeres y hombres tengan este tipo de respuestas por algunas personas y la pasividad de las fuerzas y cuerpos de la seguridad del estado.

Es triste comprobar que el trabajo diario con objetivos reales y que desembocarían en cambios positivos y efectivos para un mundo más justo e igualitario se vea empañado con críticas feroces que nada tienen que ver con reflexiones constructivas donde desde el conjunto se pueda lograr ese cambio.

Con actitudes como estas es cuando se pone de manifiesto la hipocresía existente cuando hablamos de acabar con un “fenómeno” que cada año asesina a decenas de mujeres en España y otras miles en el mundo.

Es muy fácil señalar y eludir responsabilidades, hacerse una foto los 25 de noviembre y no proclamarse machista, pero cuando uno de los caminos que facilitaría que este sistema dejara de asesinarnos en última instancia consiste en cuestionarse los privilegios que a nivel individual siguen manteniendo y promocionando esas desigualdades para que, partiendo desde una autocrítica,  se pueda construir un mundo mejor desde la comunidad, es cuando saltan las alarmas y se acude a una sarta de “argumentos” construidos desde el discurso hegemónico para que todo cambio visible siga manteniendo esa desigualdad y estatus.

Por otro lado, también queremos manifestar nuestro apoyo a la Concejala, Rocío Luque. Para que las leyes sean efectivas, acciones como estas se tienen que llevar a cabo desde las administraciones públicas. Somos conscientes de los efectos que este tipo de medidas tienen, sobre todo cuando el hecho poner de manifiesto su verdadero compromiso y responsabilidad es un acto de valentía. ¡Ojalá hubiese más personas implicadas a las que no les importasen un puñado de votos!

Compañeras, estamos acostumbradas a que a las personas que elegimos los feminismos como formas de vida se nos cuestione hasta “los andares”, pero sobre todo a que seamos incómodas. Esa incomodidad es la que utilizaremos para arroparnos, apoyarnos y juntas construir un mundo donde podamos reírnos sin miedos. Un abrazo enorme y todo nuestro apoyo y ánimo. Nos vemos en las calles.