Los feminismos no ocurren en espacios y formas concretas si aspiran a transformar todos los lugares. Cada política, cada iniciativa, cada encuentro, cada feria es feminista si es la vida entera la que queremos repensar. No somos una caseta con una programación concreta. Somos una transversalidad atravesada. Formas más justas de pensarnos y sentirnos. Políticas que nos invitan a no reproducir discriminaciones que, viniendo de lejos, las tenemos muy cerca.

Ayer celebramos nuestra feria Kódigo Antonia. Cambiamos ritos de culpa por encuentros de goce que nos invitaron a querernos a nosotras mismas. A abrazarnos en nuestros vaivenes. Sola no podemos pero con amigas sí. Compartimos confidencias en la cazapuerta en homenaje a quienes nos han permitido tener memoria y sentido de comunidad: nuestras ancestras, madres, abuelas y vecinas. Bailamos sevillanas, bebimos rebujito. No porque hacerlo sea feminista sino porque no es feminista no hacerlo. Concursamos sin competir entre nosotras jugando a ser misses: Miss-celania, Miss-seria, Miss-tol.

La feria puede ser feminista porque la vida entera puede ser feminista. En nuestro pequeño espacio lo hicimos ayer posible💚
Kódigo Antonia. Toda la vida, todos los espacios. Porque la discriminación las vivimos en «tos laos».
¡¡¡¡Felicidades Antonias!!!!!
