Mujeres cumplimos 10 años
Kódigo surgió como un proyecto donde resignificamos nuestro proceso de duelo porque estábamos convencidas de que otros feminismos son posibles desde lo ideológico y lo metodológico, es decir, fue “un arañazo parriba y luego un arañazo pabajo.”
LAS CICATRICES
No hay cicatriz, por brutal que parezca,
que no encierre belleza.
Una historia puntual se cuenta en ella,
algún dolor. Pero también su fin.
Las cicatrices, pues, son las costuras
de la memoria,
un remate imperfecto que nos sana
dañándonos. La forma
que el tiempo encuentra
de que nunca olvidemos las heridas.
PIEDAD BONETT
El 21 de enero de 2014 le dimos estatus jurídico a lo que llevábamos mucho tiempo macerando porque vimos que era la única manera de que tuviera incidencia política y temporal. Comenzamos las reuniones en los bares y en la sala BOX y nos presentamos “oficialmente” el 8 de marzo de ese año con un akelarre que fue íntimo pero abierto, y siguieron 5 más.

Fuimos creando redes –nuestro dorsal, exposición anual fotográfica con ASACH, Coordinadora provincial,…- y nos sentimos parte de algo más grande – tren de la libertad, 7N Madrid, etc…

A nivel local decidimos romper con la institución, porque las instituciones son violencia. Nuestro compromiso estaba siendo instrumentalizado y estábamos siendo explotadas e infantilizadas. Nos preguntamos ¿cuánto cuesta el compromiso del activismo que lleve el apellido “feminismo”?, ¿cuánto cuesta nuestro conocimiento? El esfuerzo y el tiempo, ¿cómo se monetiza?

Ese malestar que creíamos aislado estaba teniendo lugar en otros muchos grupos, movimientos y asociaciones de mujeres. Todo ello se evidenció en los procesos que llevaron a la 1ª Huelga feminista en 2018

Pasamos de acudir a los actos institucionales a que las instituciones se adueñaran de nuestros actos y durante un tiempo nos marcaran la agenda. En ese momento nos dimos cuenta que con nosotras no van las inercias e hicimos un ejercicio de autocrítica y posicionamiento dentro del movimiento feminista. Cambiamos la forma de manifestarnos y rompimos el silencio, aprendimos a no adueñarnos del dolor ajeno y exigimos respeto al dolor de las familias. Si tocan a una respondemos todas.

En 2019 cambiamos nuestros estatutos en un ejercicio de responsabilidad y de estrategia política dejando constancia que nuestra asociación es un lugar seguro y un espacio de pleno derecho para TODAS las mujeres, Y TODAS SON TODAS.

Esa disidencia física e intelectual nos llevó a practicar el ejercicio de un “feminismo como puedas” en el que dejamos la guerra de apellidos y bajamos a la realidad, porque el feminismo como puedas es inclusivo, diverso y contradictorio. Queremos trabajar desde la alegría.

La pandemia COVID19 nos permitió evidenciar la crisis de cuidados, del sistema económico y la forma de respuesta que nos queda frente a esto es la involución, caminar en contravía a este sistema y ante las prácticas normalizadas incluso por el movimiento feminista. Ahí fue cuando decidimos PARAR-nos, REMIRAR-nos y CUIDAR-nos.

Cada año nos hemos marcado una línea de trabajo con el objetivo de aterrizar la teoría en la práctica: la batukada BAUBO, el VIEJAZINE, y nuestras actividades abiertas como el club del libro, kódigo cinema, lunes a debate, Hermanarte… Hemos resignificado y coñificado las fiestas locales con alegría y subversión: No tenemos Remedio, Kódigo Antonia, kódigo Juana, kódigo Papo…



También son 10 años en los que hemos tenido ausencias y la gran pérdida de una compañera.
Bueno mujeres seguiremos haciendo ruido con nuestro feminismo mutante y como dijo Lola Flores “La Faraona” – que casualmente cumple años el mismo día que nosotras – SI NOS QUEREIS VENIRZE.











